Una cita doble

Escrito por Lia

Hoy, sábado, me he despertado de buen humor, tenemos una cita con una pareja de amigos swinger, de los que compartes más que sexo. Risas, escapadas y también horas de charlas sobre cualquier tema diario…

Unos buenos amigos horizontales y verticales.

Además el sexo con ellos siempre ha sido fantástico, con mucho feeling, respeto y morrrrbo! Después de toda la mañana rumiando que modelito elegir llega la tarde y empiezo con mi ritual, me gusta cuidar cada detalle para sentirme sexy, irresistible… notar deseo en las miradas furtivas me pone cachondísima.

Con la música como única compañia me desnudo y entro en la ducha, toca depilación intensiva… axilas, piernas, ingles… según sube la cuchilla lo hace también mi excitación, notar el filo de la cuchilla sobre mis labios hinchados hace que me estremezca y la sensibilidad se dispare… el agua caliente y el gel hacen el resto, esa suavidad al pasar los dedos en mi coño me incitan a frotar más de la cuenta… paro, debo esperar…

Después de secarme e hidratarme la piel, me pongo gomina en el pelo, hoy lo llevaré informal, rizado y ¡a lo loco! Me pinto las uñas de pies y manos, hoy me decido por el rojo, para que combine con mi look, el rojo y el negro son mis colores preferidos. Toca elegir la lencería. Mmmmm… me encanta la lencería! Me siento sexy, poderosa y segura de mi misma. El negro mi pasión. Hoy medias negras con topitos, liguero encorsetado con sujetador de encaje que deja los pezones a la vista, y un micro-tanga.

Mientras me maquillo, solo con la lencería y bailoteando, suele aparecer mi chico, no falla! Jajajaja él sabe de mi ritual y lleva cachondo toda la tarde, sube a ver porqué hoy no ha recibido todavía una foto cachonda. Suelo mandarle fotos del proceso para que se vaya poniendo a tono como yo, ¡que retorcida soy! jajaja me encanta ver el poder que tengo sobre el, la excitación que le ( y me) provoca…

No hace falta que me pregunte:
– ¡Cari hoy voy fatal de tiempo! Jajaja sorryyyyy…
– Que cabronaaaa… – Me dice mientras me observa de arriba a abajo mordiéndose el labio…
– Madre mía estás tremenda… ¡mira como me has puesto!

Es evidente la dureza de su polla bajo su vaquero ceñido, ¡buff!! Con el culo en pompa me froto rozando con cuquería sobre ella mientras me pinto los labios de color rojo intenso, me estoy viniendo arriba, lo sé… Me coge con una mano del pelo, la otra en mi pezón… sonrío pícara, es toda una
provocación lo que acaba de hacer… Me froto más fuerte sobre su polla con movimientos rítmicos y mi respiración se acelera.

– ¡Para! Ahora no… aguantemos…
Y además vamos a llegar tarde porque me estás entreteniendo!!! Jajaja se resigna y suelta una carcajada, sabe que soy muy cerril y raruna, pero me quiere así, tal cual, con mis rarezas.

Mientras mi chico está en su momento ducha-depilación lo miro de reojo, para no provocarle, mientras vuelvo a mi modus operandi, ¡toca vestirme! Hoy falda negra ceñida de lápiz, con body negro de espalda descubierta, me encanta lucir mis tatuajes… cinturón ancho de cuero rojo, zapatos rojos de tacón y un pañuelo rojo en el cabello, me pirra el rollo pin up-gamberra para citas informales! Chaqueta de cuero, un poco de perfume y una gran sonrisa de ver el resultado… ¡¡lista!!

Salgo al salón y mi chico me está esperando, guapísimo como siempre y después de dedicarme una mirada de perversión y una sonrisa de picardia, me coge de la mano y salimos de casa.

Gps, cinturones y en marcha. El camino siempre son conversaciones sobre las expectativas de la noche, predicciones o recuerdos… caricias furtivas, excitación y mucho morbo. Ese punto de conexión es inigualable, es la máxima expresión de compartirlo todo con tu pareja.

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